lunes, 20 de agosto de 2012




Hoy, mes de agosto me puedo dar el lujo de despertarme sobre las 8h30 o tal vez un poco más porque no tengo que madrugar para llevar a mis chicos al colegio, y acostarme a la hora que me de la gana pero en temporada laboral y escolar… Mi rutina es muy distinta…

Empieza septiembre, empieza la rutina… A dormir en cuanto sea posible aunque dejándolo todo listo para el día siguiente, jodido es que pueda hacerlo antes de las 23h30.

Son las 6h30, suena la alarma y yo quiero reventar el móvil, pero recuerdo que no podría vivir sin él, así que solo le digo que vuelva a sonar 5 minutos después. Por cierto, es una blackberry 8520, lo mejorcito que pude sacar con la renovación de mi contrato móvil sin tener que pagar, porque mi clase media (?) no me permite gastar dinero extra en un Iphone o similar. Tengo un plan de internet básico que me permite charlar por messenger o whatsapp con mi madre, hermanos, primos, etc. a los que hace 5 años que no veo porque los billetes de avión son muy caros, y no me es fácil viajar cada año para estar con ellos, así que me doy ese lujo para poder mantener el contacto.

Sigo: hasta las 7h30 tengo tiempo para todas mis ocupaciones personales y pocos minutos antes de salir de casa, mi marido pone en marcha la tropa, mientras yo tengo listos los desayunos, ellos perezosamente y tras varios gritos míos, se van vistiendo, peinando y demás… Desayunamos a todo gas, con mis ojos puestos entre las tazas de leche, y el reloj que no para su rutinario recorrido más rápido de lo que me gustaría.

Como nos es posible rozando las 8h20 salimos de casa, para con prisas dejarlos en el colegio y alcanzar el tren que puntualmente pasa a las 8h54 (ir en tren me permite gastar mucho que menos que ir todos los días en coche al trabajo). Aprovecho esos 30 minutos de viaje para relajarme un poco, oír música, leer un libro o tal vez un poco mi TL de twitter. Llega el tren a la estación final y hago mi ejercicio diario de 20 minutos caminando hacia el trabajo, y así ir preparada para pasar 7 horas sentada respondiendo llamadas, las que no pocos días son desagradables y me sacan de quicio, teniendo que tragarme todo lo que les podría decir porque “El cliente siempre tiene la razón”, y mi misión es soportarles para terminar vendiendo mi producto  así intentar cada vez ingresar a mi cuenta bancaria algún extra, que nos permita mantenernos en esa “Clase media”.

Son las 17h00, lo apago todo y me preparo para los 20 minutos de vuelta a pie, y los siguientes 30 en tren, los que aprovecho para dar los buenos días por mensajes a mi familia en América… Ellos ha empezado su rutina y yo termino la mitad de la mía… Porque ahora empieza la faena en casa… Menos mal el pequeño aún no trae deberes a casa, porque entonces la cosa será peor!

Gracias a Dios cuento aún con la ayuda de mi chico mayor que se encarga de su hermano hasta que yo llego, cuando ya no esté no se que haremos porque nuestros salarios de clase media no nos permiten pagarle a una persona que lo cuide… Igual me tendré que plantear dejar de trabajar y pasar a clase baja. Ya se verá, seguiremos viviendo el día a día…

Mi marido llega de su trabajo (cuando no le toca viajar) sobre las 20h00 para, mientras yo me preparo las cosas del día siguiente y la cena, encargarse del pequeño que no para de buscar mi atención (normal, todo el día sin vernos quiere toda la atención que pueda de sus padres); le damos de cenar y las 9 a la cama. Mi marido se pone hacer cuentas mientras yo continúo preparando las fiambreras para el día siguiente y pongo nuestra cena para poder disfrutar los dos de por lo menos 1 hora de conversación y ver algo de TV.

Menos mal que tengo un maravilloso marido que saliendo de casa a las 7h30 y regresando a las 20h00 (o más, o, como he dicho antes, si no viaja) los fines de semana me deja dormir un poco más y se encarga de la limpieza o de las lavadoras, con lo cual adelantamos bastante cosas el resto de la semana. Vale reconocer también que los chicos mayores, entre semana también tienen sus obligaciones en casa en cuanto a limpieza se refiere…

No creo conveniente ni necesario dar cifras… Pero si comentar que como clase media, nuestros sueldos nos llegan para pagar la cuota mensual de la hipoteca y el coche de manera puntual, poder desayunar, comer y cenar decentemente (no nos gusta las carnes rojas, si nos gustara lo tendríamos más apretado), los gastos de combustible y transporte, los gastos de casa: agua, luz, teléfono y adsl, impuestos semestrales y anuales por la vivienda y el coche, seguros obligatorios de casa y coche… Y si podemos darnos algún pequeño “lujo”, esto solo podría ser cuando tengo un buen mes de comisiones, o cada 6 meses cuando hay las pagas extras (o décimos como conocemos en Ecuador).

Debo reconocer y dar gracias a Dios que he tenido la oportunidad de viajar y conocer una gran parte de España, gracias a que cuando coincide que mi marido viaja y tengo vacaciones, me puedo colar con él viajando en el coche, mientras él trabaja yo me voy a pasear un poco por la ciudad a la que le toca ir o por las noches tras finalizar su jornada laboral él me lleva a conocer los sitios más bonitos de esas ciudades. Debo decir que también he podido conocer París, gracias a que gané un premio en el trabajo…

Sacamos la hipoteca por 30 años (15 ni de causalidad!), para pagar el coche aún nos quedan unos añitos (lo sacamos a 10 años), menos mal que en España aún la educación y el médico siguen siendo gratuitos para toda la familia; nuestro piso de 140.000€ es de 85 mts2 y no tiene piscina, bajo ningún concepto se  nos ocurriría montar un negocio o Empresa porque eso requiere una inversión y mucho tiempo de trámites y papeles, ¿Ahorros? No conozco ese pokemon.

Contando mi historia personal, creo que se puede comparar lo que es una clase media baja, no sé cuantos tipos de clases medias existen, pero creo que tener 2 casas en Miami (una de las ciudades más caras de USA), tener 2 coches para ir y venir por las calles del imperio donde la gasolina se vende por litro (carísimo), tener los medios para ver a tu familia cada mes, ser alto directivo de una Institución del Gobierno y tu mujer titular de una Embajada, tener en el Imperio Empresas que negocian con países musulmanes, no son precisamente los ejemplos que en mi cabeza y a mi criterio personal, representen a la clase media a la que a golpe de lomo y sudor, creo tener el derecho a pertenecer…